martes, 3 de septiembre de 2013
domingo, 18 de agosto de 2013
jueves, 8 de agosto de 2013
Perdida de corazón Parte 1
He
vivido más años de los que he querido. La muerte sigue sin perdonarme y la vida
parece ser más terrible al pasar los días. ¿Quién dice que ser inmortal es
bueno? Lo difícil que es ser errante siempre y tener que dejar ir a los demás.
La esperanza se desmorona y las ilusiones se reducen a cenizas como… como el
corazón.
He
vivido mucho, he pasado terribles cosas, pero ninguna como perder el corazón.
¿Perder
el corazón? Si, siempre e tenido fama de descuidada y pues aunque parezca el
colmo, es verdad que lo perdí. O bueno, me lo robaron. Cada vez que uno se
enamora el corazón se emborracha de amor. Por si no lo sabían. El corazón se
hincha de amor y el amor en el cuerpo se vuelve una sustancia altamente
volátil. Emborracharse de amor, no es lo mismo que emborracharse con alcohol,
pero provoca un estado similar, como por ejemplo te vuelve dócil, alegre,
extremadamente cariñoso, fácil de convencer, terco, te da ilusión y esperanza
que tal vez no existen, te hace mas sensible a lo que te rodea y pues en el cuerpo
causa hambre, ansiedad, insomnio y varios desajustes más.
Todo
empezó porque a mí me gusta visitar la playa, pero por mis múltiples
ocupaciones no puedo ir tan regularmente como me gustaría. Así que decidí ir a una playa nueva
y sin conocer a nadie de por ahí. Al llegar a la arena y sentir la brisa del
mar, noté una presencia de esas mágicas, un lugareño con poderes de la palabra
estaba cerca y mis sentidos se pusieron alertas, no puedo confiarme de nadie, a
estas alturas de la vida está mal tener confianza en magos. La presencia
desapareció y supe que el había huido de mí. Esa tarde me hubiera ido.
A
falta de refugio me fui a dormir dentro del mal en un coral con los peces. No
me gusta el agua de mar, pero era un lugar seguro, antes del amanecer, desperté,
pero vi una cara a menos de un metro de mi acercándose más y más. ¿Cómo era
esto posible? Hace años que nadie se acercaba a mí sin antes yo notar su
presencia y para mi desgracia era aquel mago. ¿Qué, por qué y para qué? ¿Acaso
quería comerme los ojos? Como pude salí del mar, llegue a la orilla y lo
enfrente, pero el fue directo y justo al grano, ¿Qué quería? MI CORAZÓN.
Ni
siquiera era un brujo, sólo era un poeta. Nunca he creído en el amor a primera
vista pero su convicción era tanta que por alguna razón no me fui de ese
puerto. Después de vivir tanto, la vida humana y la inmortal no corren al mismo
tiempo y lo que para mí fueron unos lindos días en la playa, para él fueron
largos y angustiosos meses, al darme cuenta de que sus esfuerzos eran tan
agotadores decidí darle la oportunidad. Escuchar sus versos cada noche me hacía
sentir humana, la oportunidad de sentirte frágil y cuidada era tan maravillosa
que no la desaprovechaba, el amor ha llegado tan pocas veces a mí con tanta
fuerza que me perdí en sus lecturas y en sus ojos que reflejaban el mar, lo que
no noté era que mis días felices para él se convirtieron el largos y cansados
meses.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Dual
A vece pareces una corriente de aire frío que se cuela por
mi cuerpo, que se impregna dentro de los huesos y me dueles cuando te siento.
Esa agua fría que corre por mi espalda que cae por mis
nalgas y me besa los talones. No me acostumbro a ti, ni a tu sentir ni parecer.
No me acostumbro a ti. Tan extraño como el primer día, tan inimaginable como el
mañana. La sorpresa de vivir contigo, de caminar a ciegas, el miedo, la
angustia, la desesperación. No eres más que carne y hueso, no eres más que
dudas y deseo. No me asustas, pero te temo tanto. Como el agua quemando
demonios. Como el viento quitándome el aire.
sábado, 29 de junio de 2013
jueves, 28 de febrero de 2013
Hace tiempo
He de buscarte por los mares, por los cielos, en los confines de la tierra y hasta en los sueños.
He de caminar por el valle de las sombras y enterrar mi cuerpo, te buscaré en las lunas, te buscaré en mis pensamientos y una cosa te he de decir, donde quiera que te muevas por el oceano que cruces, por la vida en que camines te seguiré. Seré tu sombra y la vigilante fiel de tu respiración, seré el suelo que pisas y el cielo que miras.
La guarDiana de tu vida esa seré. Cada palpitar tuyo sera registrado en mi memoria, en mi corazón.
Bajaré por tu pies y subiré por tu cuello, cual serpiente que se enrreda en ti, que te lastima y no te deja respirar consumiendo tu cuerpo, quitándote la vida, robando cada día un poco de tu alma.
Tu celadora y protectora, hasta el final de los tiempos, hasta el final de tu existencia, pues tu último latido para mí será.
Confesiones de una alcoholica muy psicópata.
He de caminar por el valle de las sombras y enterrar mi cuerpo, te buscaré en las lunas, te buscaré en mis pensamientos y una cosa te he de decir, donde quiera que te muevas por el oceano que cruces, por la vida en que camines te seguiré. Seré tu sombra y la vigilante fiel de tu respiración, seré el suelo que pisas y el cielo que miras.
La guarDiana de tu vida esa seré. Cada palpitar tuyo sera registrado en mi memoria, en mi corazón.
Bajaré por tu pies y subiré por tu cuello, cual serpiente que se enrreda en ti, que te lastima y no te deja respirar consumiendo tu cuerpo, quitándote la vida, robando cada día un poco de tu alma.
Tu celadora y protectora, hasta el final de los tiempos, hasta el final de tu existencia, pues tu último latido para mí será.
Confesiones de una alcoholica muy psicópata.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)